sábado, 14 de marzo de 2026

HABÍA UNA VEZ..........

      Había una vez una noche sin luna, unos sueños perdidos, unos ojos que nunca pude encontrar. El llanto desconsolado de quien ha perdido el rumbo y solo desea ser encontrado, la tristeza que vive en los páramos del desencanto, el tiempo que se dilata cuando la espera bosteza. Había una vez un cuento inconcluso, un angosto paraje donde la pena cabalgaba descocada, un mar de dudas donde se ahogaba la certeza. Un camino que no te llevaba a ningún lugar, una procesión sin banda ni pasos que salía de duelo las noches vacías, el canto muy lejano de la nostalgia que no se atreve a visitarte a diario. Las notas que deja el cariño cuando te mira a la cara, las verdades a medias que esconden un amor imposible, los finales felices que se ajan esperando a la princesa del cuento, las disculpas que se mueren en los labios, los labios que se pierden en cuerpos sin rostro, los rostros que hacen la vida un poco más fácil. Había una vez una mujer que se llamaba nostalgia, un puerto donde los corazones se morían de hastío esperando rozar un horizonte por el que jamás podrían navegar, un viaje a ningún lugar que te llevaba a todas partes. Un suspiro que se elevaba hasta el cielo, un millar de tímidos besos, una sonrisa que te llevaba al país de las maravillas. Un corazón sin dueño, una dama que dejaba de serlo en las noches de luna llena, un cúmulo de palabras que te dejaban perplejo, un glosario de caricias que escribían en mi cuerpo lo mucho que yo te quiero. Había una vez una cocina vacía, un olor intenso a cariño, una cama desecha y un corazón desnudo que se ruborizaba cada vez que lo mirabas. Las penas con cariño son menos penas, es lo que siempre pensaba, y ahora que soy feliz echo de menos la tristeza. Había una vez una vieja canción que ponía banda sonora a mi vida, un tenue aroma a pasiones prohibidas que me acompañaban en el devenir de los días, unos ojos de gata que miraban a través de la locura, una locura que ponía orden a mi cordura, una mano que podía asir cada vez que me encontraba perdido. Un amanecer que siempre me pillaba despierto, un cuerpo desnudo que se desperezaba a mi lado y me regalaba una mirada burlona, un perfume muy suave a amores eternos. Había una vez una historia interminable, un amor consumido en dosis pequeñas, una mujer que era la mujer de mi vida y una vida que nunca podría existir sin ella.


HABÍA UNA VEZ UN AMOR IMPOSIBLE,
UNOS BESOS INVENTADOS, UN CORAZÓN DERROTADO.
HABÍA UNA VEZ UN MUNDO SIN TRISTEZA,
UN LUGAR CONSTRUIDO CON TU SONRISA,
UNA DEVOCIÓN DE LAS QUE DURAN TODA UNA VIDA.



lunes, 23 de febrero de 2026

CUANDO HACE MUCHO FRÍO

      Abrió los ojos y miró cara a cara a la soledad. Hacía frío pero apenas lo sentía, era mucho más fuere la fría melancolía que da forma a la tristeza. Las palabras escritas en el corazón con la tinta del desprecio, las mentiras aderezadas con la cálida imagen de una sonrisa que tiene el poder de acallar las dudas y hacer que los sentidos pierdan la cabeza. Me enamoré de las mentiras, de un corazón tan frío que helaba hasta el fuego desmedido del cariño, de la cobardía que te visita a diario y deja ese tenue perfume a decepción que perdura por días. Yo que creía en ella sin un atisbo de duda, que hubiese ido a los confines del mundo para robarle una sonrisa. Yo que la convertí en princesa e hice que mi vida fuese un cuento de hadas donde ella reinaba a diario nunca pensé que era prisionero de sus falacias, que estaba muy solo aunque tuviese su compañía, que construí un universo ficticio con los retazos de mi trémula fantasía. Para mí ella lo era todo, el principio de mi viaje y el final de mi camino, nunca pensé que su corazón era un erial vacío, que sus labios yacían huérfanos de besos, que habitaba un mundo que nunca sería el mío. Jamás pensé que dejaría abandonado en el rincón de su olvido mi corazón roto, que mis palabras solo eran besos lanzados al aire y perdidos en la inmensidad de su egoísmo. Me dejó tirado en el camino, deambulando por los oscuros bares de copas, llorando por las sucias esquinas de su recuerdo, esperando unas palabras que dibujasen un perdón, un simple gesto, por nimio que fuese, de que alguna vez su corazón fue mío, que su mirada escondiese un atisbo de verdad, que las lágrimas que una vez derramó fuesen, de verdad, un homenaje a toda su pasión.
     Quedé malherido, ciego, desnudo pidiendo a la muerte que me concediera su atención, que me permitiese descansar de este dolor insufrible, que cercenase mi tristeza con el afilado filo de su guadaña. La muerte me miró con condescendencia, como muchas veces me miro ella, con unos ojos oscuros que solo reflejan la pena, y me concedió el don de no conocer la tristeza, de continuar caminando sin descanso hasta encontrar el corazón que siempre he buscado, de no viajar al infierno y pasear mi amargura por las estancias del cielo, que tras la tormenta, por terrible que sea, siempre llega la calma, y que por muy oscura que sea mi noche triste siempre habrá un nuevo amanecer donde brille el sol, donde la esperanza se desperece y busque otro corazón que acariciar.
     He sido valiente mientras habitaba la cobardía, estúpido por enamorarme de un corazón que no debía, por creer que el egoísmo no puede alimentarse de la belleza. He sido infeliz por habitar un corazón gélido, tan frío que no podía subsistir ningún sentimiento en él. Y sin embargo aún la quiero, aún pienso en ella y se me eriza el corazón, aún la miro desde la calma del pasado y creo que no hay nada más hermoso en el mundo. 


NUNCA PUDE ESCAPAR DE SU RECUERDO
HABITAR LA FELICIDAD QUE ES DE DIARIO,
RECOSTAR MI CABEZA EN EL HOMBRO
DE LOS SUEÑOS QUE SE MUEREN DE FRIO.
AHORA QUE LA SOLEDAD ME HACE COMPAÑÍA
RECUERDO AQUELLAS NOCHES FRÍAS
DONDE PODÍA SENTIR EL CALOR DE SU SONRISA,
Y EL SABOR DE SUS LABIOS ACARICIANDO MI CORAZÓN..



sábado, 14 de febrero de 2026

SAN VALENTÍN (A los corazones rotos, a las verdades heridas a las mujeres muertas en vida)

     Feliz San Valentín a quienes prestan su corazón a otra persona sin miedo a perderlo, a quienes te escriben versos con los ojos, a quienes con sus manos dejan la impronta del cariño cada vez que te tocan. Feliz San Valentín a quienes son leales a los amores eternos, a quienes habitan los amores de paso y a quienes son tan valientes que se enfrentan al mundo para hacerte feliz. Quiero felicitar a las mujeres de paso que aunque nunca se quedan dejan la dulzura de su recuerdo cada vez que cierras los ojos, a quienes se fueron y jamás te quisieron, espero que encuentren un corazón donde dejar su tristeza. A los besos que siempre quise dar pero aún se mueren de ganas por unos labios a los que acariciar, a quienes te robaron el corazón y nunca te lo quisieron devolver, a quien comparte las horas del día y no pide nada, solo que la quieras un poquito, que tu tiempo sea el suyo y haya un hueco en tu vida donde poder recostar su cariño. A las mujeres que ponen del revés el mundo para que te quedes a su lado, a quien te mira a los ojos y sabes que la felicidad habita en sus caderas. A quien no llora pero el dolor de la ausencia le atraviesa el corazón a diario, a las mujeres que sin una palabra te lo dicen todo, que se recuestan en la memoria como musas inquietas que coquetean con el deseo, A las mujeres que no mienten, que nunca te engañan, que te besan con la verdad y no necesitas nada más. A las mujeres que te dicen que te aman pero tú sabes que nunca ha sido verdad, espero que sean felices en los límites de la eternidad, a las mujeres que escriben mentiras desde la soledad de una garita, espero, que algún día,  encuentren el amor de su vida. A quien una vez me regaló sus lágrimas pero nunca me dio su cariño, a los corazones tan fríos que no hay en el mundo pasión que pueda derretirlos, a las damas de noche que se marchitan cuando llega el día, a las pasiones desmedidas que no son capaces de alimentar una vida. 
     Feliz San Valentín a quien disfruta de un amor verdadero, a quien toma la mano de su pareja y el mundo se para, a quien te besa sin mediar una sola palabra, a quien es capaz de enfrentarse al mundo y gritar sin miedo un precioso "te quiero". Feliz San Valentín para aquellas mujeres que el amor es lo primero, que sacan las uñas y plantan cara al destino, que no son cobardes y arriesgan su corazón por conquistar tu cariño. Quiero felicitar a aquellas mujeres que se quedan cuando el mundo se hunde, que cuando la tormenta arrecia te tienden la mano, que no es necesario esperarlas porque siempre están a tu lado.
     Feliz San Valentín para todo aquel que esté enamorado, para todas aquellas mujeres que se merecen una miríada de besos, para todos aquellos corazones dispuestos a luchar por imposibles, para los que alguna vez amaron de verdad y para quienes esperan que llegue el amor de su vida.


FELIZ SAN VALENTÍN
A TODOS LOS CORAZONES ROTOS
    QUE HOY YA ESTÁN REPARADOS.
A TODAS LAS MUJERES QUE ESCRIBEN
LA PASIÓN CON LA SALIVA DE SUS LABIOS.
A QUIEN TE AMA SIN NINGUNA DUDA NI MIEDO
PARA TODAS AQUELLAS MUJERES QUE TÚ ERES LO PRIMERO.


viernes, 6 de febrero de 2026

CABALLERO DEL TIEMPO

      Buscaba la muerte en los campos de batallas de ciudades perdidas, en los callejones oscuros donde solo habita la incauta melancolía, en los ojos de todas aquellas mujeres que se saben prohibidas. Buscaba a la muerte para mirarla a la cara, para demostrarse a sí mismo que el miedo nunca existía, para destruir el mito de que la mano que sujeta la espada es la mano que domina el mundo. Viajó a reinos tan olvidados que le costo toda una vida encontrarlos, perdió su alma tantas veces que sabia que ya no existía un lugar en el cielo donde protegerla por toda una vida, se enfrentó a la oscuridad y rindió su espada a la tristeza, nuca dio un paso atrás y se enfrentó a la traición para escupirle a la cara. Dejó cientos de muertos por el camino, cuerpos sin vida, que tal vez nunca merecieron vivir, escuchó las canciones más hermosas recitadas por labios que nadie puede besar, y permitió que la diosa fortuna jugase a dados con su destino. No derramó ni una sola lágrima por todas las vidas que quitó, de nada vale quejarse por los sueños perdidos que nunca llegarás a encontrar ni por las mujeres que no te dan nada pero lo piden todo. Pudo ser rey pero prefirió cabalgar hacia ese horizonte que nunca sabes donde te podrá llevar, y a veces, escasas veces, encontró la felicidad, lugares tan hermosos de los que no te quieres marchar, corazones tan puros que sabes que nunca se podrán manchar. No perdonó una vida ni perdió tiempo en fútiles remordimientos, y mientras cortaba la cabeza del mundo sintió como la tristeza nunca le abandonaría, como las palabras a veces cortan más que el filo de una espada, como el olvido es el tirano más cruel, como se puede morir entre los labios de una mujer.
     El tiempo se deslizo por las oquedades de la nostalgia, por los cuerpos desgastados que suplican no ser olvidados, por los mares enrabietados que te da miedo surcar porque sabes que en algún momento su furia te hará zozobrar, y como el tiempo él nunca detuvo el trote de su caballo, nunca dejó de buscar el consuelo que sabía no podría encontrar, no perdonó ni una vida que no mereciese ser perdonada y a veces, en ciertos momentos, dejó que su espada descansará de tanto matar, que la sangre se secase de una vez en su filo y que su destino fuese otro distinto y poder, por fin, descansar.


DEJÓ QUE SU ESPADA IMPARTIESE JUSTICIA
QUE SU FILO CORTARSE EL PASO DEL TIEMPO
PLANTÓ CARA AL DESTINO SIN TITUBEAR
SIN DAR NI UN SOLO PASO ATRÁS.
Y MIENTRAS LA MIRABA A LOS OJOS
COMPRENDIÓ QUE HABÍA LLEGADO AL FINAL DEL CAMINO
QUE LA MUERTE BUSCABA SUS BESOS
Y QUE SUS LABIOS EXHALARIAN SU ÚLTIMO ALIENTO.