miércoles, 8 de julio de 2026

PASEANDO POR LA MEMORIA

      Se quedó solo, mirando la oscuridad del infinito, contemplando la tristeza de diario, escribiendo versos que se mueren por encontrar una rima, atado de pies y manos a los amores que pasan deprisa pero se aferran con uñas y dientes a la memoria. Se quedó sin besos, sin vida, sin alma, sin tiempo para encontrar una sonrisa, tirado en la calle del deseo como un juguete roto, consumido por la nostalgia de los deseos que nunca se cumplen, abatido por la falsa belleza que consume la felicidad como un terrible devorador hambriento de tiempo. Tanto tiempo, tanto cariño, tantos besos y todo se perdió por el camino, por la ausencia de empatía, por las actitudes frías como el hielo que dejan helados los sentimientos, por el egoísmo escrito como un credo en la piel del desencanto, por la cobardía tatuada en los recuerdos de quien no tiene memoria. Se quedó mirando el infinito, esperando el amor que nunca llega, las palabras que nunca se pronuncian, los besos que nunca se dan. Nunca comprendió que el amor es un asunto entre dos corazones, que la belleza no puede comprar la felicidad, que un beso no merece una vida de desprecio, que las sonrisas no se alquilan, se regalan a quien te quiere de verdad. Fue un vagabundo harapiento suplicando unas migajas de cariño, unos besos sin labios, un príncipe perdido en un cuento que no era el suyo. Caminó descalzo por corazones tan fríos que sus pies se entumecieron hasta caer rendido, hasta perder el último beso, hasta derramar la última lágrima. Se quedó varado en las caderas de mujeres que no sabían su nombre, en las pasiones desatadas como terribles tormentas que pasan y solo dejan tristeza, en los cuerpos sin rostro de amores sin dueño. Cuando eres esclavo de la necesidad te conformas con lo poco que te dan, con una mirada que nunca será tuya, con un beso extraviado que has encontrado tirado en la calle, con unas palabras vacías que resuenan en la soledad de quien nunca te hizo compañía. Se quedó a vivir en la nostalgia, a pasear por la tristeza, a dejar "te quieros" en los rincones de la melancolía. Aprendió que los amores son aves de paso pero que los sueños permanecen siempre a tu lado como fieros mastines custodiando tu corazón, que al infierno se va a través de unos ojos tristes y unas caderas que consumen el fuego, que el cariño no se puede comprar con falsas palabras, que quien siempre agacha la cabeza nunca podrá mirar a la felicidad a la cara.


RETAZOS IMCOMPLETOS DE CARIÑO
PALABRAS HUECAS PERDIDAS EN LOS CAMINOS
LA BELLEZA QUE HABITA EL SILENCIO
CORAZONES ROTOS, AMORES NO CORRESPONDIDOS
LA FELICIDAD ESTÁ HECHA DEL TIEMPO QUE HEMOS COMPARTIDO.
DE TUS MENTIDAS Y MIS VERDADES
DE MIS BESOS Y TU INDIFERENCIA
DE UN CORAZÓN ROTO QUE JAMÁS PODRÁ SER REPARADO.
DE TUS MIEDOS Y TU FALTA DE EMPATÍA
DEL LATIDO QUE COMPARTIERON NUESTROS CORAZONES
CUANDO YO CREÍA QUE SIEMPRE SERÍAS MÍA.




martes, 2 de junio de 2026

HISTORIAS EQUIVOCADAS

      Tengo una pena que me despierta cada mañana, un nudo en el corazón que me ahoga sin decir nada, un cariño que se muere de olvido en el alma. Tengo unas palabras guardadas en una hoja arrugada, una esperanza muy flaca que camina descalza, un murmullo que no grita para no molestar la desidia. Tengo el tiempo muy justo, la paciencia muy escasa, unas arrugas en la cara que me ha regalado la tristeza. Tengo  una sonrisa gastada, una mirada perdida que no quiere ser encontrada, muchas noches en vela y muchos días vacíos. Tengo un espejo roto donde no se refleja la nostalgia, un bolígrafo sin tinta que te escribía solo poesía, una canción que ya solo escucha la melancolía. Tengo un tren que cogí equivocado, un camino de vuelta que no va a ningún lado, un frío tan intenso que nunca llega el verano. Tengo una amiga que jamás se ha marchado, un recuerdo gastado de tanto usarlo, unos besos que nunca he dado, un "te quiero" que jamás he pronunciado. Tengo un móvil apagado donde nunca llegan mensajes, una habitación vacía donde guardo la cobardía, una ventana con vistas a la trémula fantasía. Tengo una tristeza que me acompaña a diario, una felicidad que me visita solo en fin de semana, unas verdades que siempre son mentiras. Tengo unas manos que no son las mías, que cuando acudo a ellas siempre están vacías, un lugar donde lamer mis heridas cuando la vida presenta batalla, un mundo gastado que yo nunca he usado, unas lágrimas que regalo una vez a la semana. Tengo un corazón roto que no quiere ser reparado, una pasión desbordada que se desborda por nada, un amor de juguete que no tiene batería, una amiga que nunca está cuando se la necesita. Tengo un silencio que no me molesta, un olvido que me recuerda que necesito, una sonrisa que pasa de largo pero nunca sé que significa. Tengo un amor en conserva, que ya ha caducado, una pasión con faltas de ortografía que nunca voy a corregir, un pastel de tres chocolates que me hizo inmensamente feliz, un cumpleaños que nunca llegué a celebrar y una niña de ojos tan tristes que no sabía encontrar la felicidad. Tengo un sueño averiado que no me deja soñar, un coche que es el paraíso al que siempre debería regresar, una noche de verano que se escribió sin palabras y unas palabras que son como un fiero puñal. Tengo unos versos escritos que nunca llegué a escribir, una vida gastada que ya nunca podré usar, un corazón sin dueño que una vez encontré y una historia que nunca fue la mía, pero que me apeteció vivir aunque siempre supe que no tendría un final feliz.


NO TENGO NADA
UN CORAZÓN AVERIADO, UN CAMINO SIN RETORNO
QUE NUNCA ME LLEVA A NINGÚN LADO.
NO TENGO NADA
UN CARIÑO CADUCADO, UNA TRISTEZA  DE DIARIO
QUE SE ESCRIBE CON AUSENCIAS. 




miércoles, 27 de mayo de 2026

CUANDO ESTABA ENAMORADO

      Cuando estaba enamorado nunca escribía palabras de amor ni había días perdidos, las horas se medían en besos y los besos tatuaban la ternura de su cuerpo desnudo. Caminaba de diario con la sonrisa puesta y no me perdía ni una puesta de sol. Me dejaba el tiempo olvidado en algún rincón y nunca estaba solo aunque pasease por las avenidas de los silencios perpetuos. No me importaba él que dirán ni las lenguas viperinas que creían saber la verdad. Amaba sin dudas y vivía sin miedos, y por las noches aprendía a soñar. Cuando estaba enamorado me despertaba temprano tan solo para contemplar como dormía la belleza infinita, como su cuerpo se dilataba entre las sábanas como el deseo que nunca se acaba, desayunaba de manera frugal y solo pensaba cuando podría volverla a besar. La esperaba a las puertas de mi corazón aunque sabía que nunca iba a llegar y apenas le daba importancia a que ella no supiese amar. Cuando estaba enamorado dejaba la tristeza en la mesita de noche junto al teléfono porque sabía que nunca me iba a llamar y miraba por la ventana como el preso que sabe que nunca podrá escapar de una condena que no le importa cumplir. Cuando estaba enamorado las tardes nunca terminaban y dejaba que la lluvia empapase mis sueños. Creía en imposibles y los imposibles morían a la orilla de unos labios que se dejaban besar. Paseaba sin rumbo por la felicidad esperando que el destino me alcanzase en algún lugar, y el mundo entero estaba contenido en una mirada que nunca pude encontrar. Cuando estaba enamorado me dejaba la tristeza olvidada en cualquier lugar y soñaba todo lo que tenía que soñar. La veía allí donde mi mirada vagase perdida y siempre estaba perdido en la profundidad de sus ojos. Me acompañaba allá donde fuese y cuando no estaba, sólo tenía que cerrar los ojos para que mi memoria la pudiese tocar. Cuando estaba enamorado no tenía corazón y dejaba que la tristeza anegase su recuerdo, creía que la alegría nunca podía terminar, que los besos no se podían acabar, que la locura duraría para siempre y que su corazón podría sustituir al mío y darme la vida que nunca pude compartir con ella. Cuando estaba enamorado no recordaba que el amor no se puede comprar y que hay mujeres que no saben regalar felicidad, que es sencillo obsequiar palabras pero muy difícil regalar el corazón, que es casi imposible encontrar una mujer que te ame cuando el mundo se desmorona a tu alrededor, que puedes amar siempre y no olvidar jamás, que es mejor dejar que los sueños se escapen que vivir anhelando lo que nunca podrá ser. Cuando estaba enamorado que bonita era la vida y que corto se hacia el tiempo, aunque eso terminó hace tanto que ya solo queda el aroma intenso que dejó su recuerdo.


CUANDO ESTABA ENAMORADO 
SOÑABA DE DÍA Y AMABA DE NOCHE,
ESCRIBÍA POEMAS CON LA MIRADA
VERSOS CON LA LENGUA QUE NUNCA ACABABAN.
CUANDO ESTABA ENAMORADO
CREÍA EN LOS CUENTOS DE HADAS
PERSEGUÍA PRECIOSAS PRINCESAS
DE CORAZONES VACÍOS Y EFÍMERA BELLEZA.


jueves, 7 de mayo de 2026

LA TORMENTA DESATADA

      Se cruzó en mi camino, como un ave de paso cansada de soñar paraísos perdidos, como una estrella fugaz que deja la estela de su inocencia en los recovecos de la vida, como la felicidad que pasa y deja un suave perfume a lo que pudo ser, como esa canción que se queda en la memoria y la repites como un mantra de diario, como ese recuerdo al que regresas cada vez que te besa la tristeza. El mundo se volvió azul, todas la tonalidades de azul contenidas en su mirada, un azul infinito donde habitar para siempre. Llegó de improviso, como la tormenta desatada que no cesa, como el mar embravecido que se besa con las rocas, como el viento que te acaricia con dedos invisibles, como la algarabía que te roza y se convierte en trocitos de poesía. El mundo se volvió loco porque ella era la locura, porque cada una de sus palabras destilaba un halo casi imperceptible de ternura, porque la vida se paraba para tan solo contemplarla. Era un compendio sobre sueños imposibles,, un tratado sobre besos inventados, un barco que arriba a una isla perdida y su capitán sabe que ha llegado a su destino. Escribía con sonrisas los momentos y no había un momento donde ella no estuviese. Llegó una tarde, rodeada de silencio, tímida como los suspiros contenidos en la garganta de la imaginación, serena como la belleza que habita los momentos íntimos, altiva como las mujeres que saben que el mundo está contenido en sus caderas. Construyó el calendario de mis días con su encantador desparpajo, con la algaraza desenfadada de quien lo ofrece todo y no esconde nada, con la ternura que pasea a diario por su mirada, con el azul indefinido que pone color a la melancolía. Se quedó a vivir en los instantes que siempre recuerdas, en las canciones de cuna de corazones sin nombre, en la garita donde descansan los labios del pecado, en los atardeceres que nunca terminan. Escribió, sin saberlo, un compendio sobre las normas no escritas de la devoción correspondida. Un glosario de retos diarios dibujados con el azul celeste de sus ojos de gata. Compuso un diccionario de palabras escondidas, de vocablos sin sentido que daban todo el sentido a la vida, y sin darme cuenta me encontré caminando tras los pasos que conducen a ese lugar donde se esconden los deseos, dibujando promesas que es muy probable que nunca se cumplan, escribiendo estas palabras que se acomodan en el regazo de lo cotidiano, dejando que el fuego consuma mis pecados hasta convertirlos en cenizas. 
     Pasó como una tormenta desatada que arrasa todo cuanto toca, como ese gatito que solo quiere que lo colmes de caricias, como el rayo que desafía la inmensidad del cielo con furiosas cabriolas. Se fue como llegó, dejando desordenado mi corazón, pintando de azul cobalto las paredes que contienen mi memoria, y aunque ya no está solo necesito cerrar los ojos, cuando a lo lejos suena la tormenta, para que mi corazón no deje de pensar en ella.


LLEGÓ COMO LA TORMENTA DESATADA
VOLVIENDO MI VIDA DEL REVES
Y DEJANDO MI CORAZÓN SIN ALIENTO.
PASÓ COMO UN HURACÁN DESBOCADO,
VOLVIENDO MI PASIÓN A LA CALMA
Y DEJANDO UN MAR DE RECUERDOS
POR DONDE NAVEGAN MIS SUEÑOS.


sábado, 14 de marzo de 2026

HABÍA UNA VEZ..........

      Había una vez una noche sin luna, unos sueños perdidos, unos ojos que nunca pude encontrar. El llanto desconsolado de quien ha perdido el rumbo y solo desea ser encontrado, la tristeza que vive en los páramos del desencanto, el tiempo que se dilata cuando la espera bosteza. Había una vez un cuento inconcluso, un angosto paraje donde la pena cabalgaba descocada, un mar de dudas donde se ahogaba la certeza. Un camino que no te llevaba a ningún lugar, una procesión sin banda ni pasos que salía de duelo las noches vacías, el canto muy lejano de la nostalgia que no se atreve a visitarte a diario. Las notas que deja el cariño cuando te mira a la cara, las verdades a medias que esconden un amor imposible, los finales felices que se ajan esperando a la princesa del cuento, las disculpas que se mueren en los labios, los labios que se pierden en cuerpos sin rostro, los rostros que hacen la vida un poco más fácil. Había una vez una mujer que se llamaba nostalgia, un puerto donde los corazones se morían de hastío esperando rozar un horizonte por el que jamás podrían navegar, un viaje a ningún lugar que te llevaba a todas partes. Un suspiro que se elevaba hasta el cielo, un millar de tímidos besos, una sonrisa que te llevaba al país de las maravillas. Un corazón sin dueño, una dama que dejaba de serlo en las noches de luna llena, un cúmulo de palabras que te dejaban perplejo, un glosario de caricias que escribían en mi cuerpo lo mucho que yo te quiero. Había una vez una cocina vacía, un olor intenso a cariño, una cama desecha y un corazón desnudo que se ruborizaba cada vez que lo mirabas. Las penas con cariño son menos penas, es lo que siempre pensaba, y ahora que soy feliz echo de menos la tristeza. Había una vez una vieja canción que ponía banda sonora a mi vida, un tenue aroma a pasiones prohibidas que me acompañaban en el devenir de los días, unos ojos de gata que miraban a través de la locura, una locura que ponía orden a mi cordura, una mano que podía asir cada vez que me encontraba perdido. Un amanecer que siempre me pillaba despierto, un cuerpo desnudo que se desperezaba a mi lado y me regalaba una mirada burlona, un perfume muy suave a amores eternos. Había una vez una historia interminable, un amor consumido en dosis pequeñas, una mujer que era la mujer de mi vida y una vida que nunca podría existir sin ella.


HABÍA UNA VEZ UN AMOR IMPOSIBLE,
UNOS BESOS INVENTADOS, UN CORAZÓN DERROTADO.
HABÍA UNA VEZ UN MUNDO SIN TRISTEZA,
UN LUGAR CONSTRUIDO CON TU SONRISA,
UNA DEVOCIÓN DE LAS QUE DURAN TODA UNA VIDA.



lunes, 23 de febrero de 2026

CUANDO HACE MUCHO FRÍO

      Abrió los ojos y miró cara a cara a la soledad. Hacía frío pero apenas lo sentía, era mucho más fuerte la fría melancolía que da forma a la tristeza. Las palabras escritas en el corazón con la tinta del desprecio, las mentiras aderezadas con la cálida imagen de una sonrisa que tiene el poder de acallar las dudas y hacer que los sentidos pierdan la cabeza. Me enamoré de las mentiras, de un corazón tan frío que helaba hasta el fuego desmedido del cariño, de la cobardía que te visita a diario y deja ese tenue perfume a decepción que perdura por días. Yo que creía en ella sin un atisbo de duda, que hubiese ido a los confines del mundo para robarle una sonrisa. Yo que la convertí en princesa e hice que mi vida fuese un cuento de hadas donde ella reinaba a diario nunca pensé que era prisionero de sus falacias, que estaba muy solo aunque tuviese su compañía, que construí un universo ficticio con los retazos de mi trémula fantasía. Para mí ella lo era todo, el principio de mi viaje y el final de mi camino, nunca pensé que su corazón era un erial vacío, que sus labios yacían huérfanos de besos, que habitaba un mundo que nunca sería el mío. Jamás pensé que dejaría abandonado en el rincón de su olvido mi corazón roto, que mis palabras solo eran besos lanzados al aire y perdidos en la inmensidad de su egoísmo. Me dejó tirado en el camino, deambulando por los oscuros bares de copas, llorando por las sucias esquinas de su recuerdo, esperando unas palabras que dibujasen un perdón, un simple gesto, por nimio que fuese, de que alguna vez su corazón fue mío, que su mirada escondiese un atisbo de verdad, que las lágrimas que una vez derramó fuesen, de verdad, un homenaje a toda su pasión.
     Quedé malherido, ciego, desnudo pidiendo a la muerte que me concediera su atención, que me permitiese descansar de este dolor insufrible, que cercenase mi tristeza con el afilado filo de su guadaña. La muerte me miró con condescendencia, como muchas veces me miro ella, con unos ojos oscuros que solo reflejan la pena, y me concedió el don de no conocer la tristeza, de continuar caminando sin descanso hasta encontrar el corazón que siempre he buscado, de no viajar al infierno y pasear mi amargura por las estancias del cielo, que tras la tormenta, por terrible que sea, siempre llega la calma, y que por muy oscura que sea mi noche triste siempre habrá un nuevo amanecer donde brille el sol, donde la esperanza se desperece y busque otro corazón que acariciar.
     He sido valiente mientras habitaba la cobardía, estúpido por enamorarme de un corazón que no debía, por creer que el egoísmo no puede alimentarse de la belleza. He sido infeliz por habitar un corazón gélido, tan frío que no podía subsistir ningún sentimiento en él. Y sin embargo aún la quiero, aún pienso en ella y se me eriza el corazón, aún la miro desde la calma del pasado y creo que no hay nada más hermoso en el mundo. 


NUNCA PUDE ESCAPAR DE SU RECUERDO
HABITAR LA FELICIDAD QUE ES DE DIARIO,
RECOSTAR MI CABEZA EN EL HOMBRO
DE LOS SUEÑOS QUE SE MUEREN DE FRIO.
AHORA QUE LA SOLEDAD ME HACE COMPAÑÍA
RECUERDO AQUELLAS NOCHES FRÍAS
DONDE PODÍA SENTIR EL CALOR DE SU SONRISA,
Y EL SABOR DE SUS LABIOS ACARICIANDO MI CORAZÓN..



sábado, 14 de febrero de 2026

SAN VALENTÍN (A los corazones rotos, a las verdades heridas a las mujeres muertas en vida)

     Feliz San Valentín a quienes prestan su corazón a otra persona sin miedo a perderlo, a quienes te escriben versos con los ojos, a quienes con sus manos dejan la impronta del cariño cada vez que te tocan. Feliz San Valentín a quienes son leales a los amores eternos, a quienes habitan los amores de paso y a quienes son tan valientes que se enfrentan al mundo para hacerte feliz. Quiero felicitar a las mujeres de paso que aunque nunca se quedan dejan la dulzura de su recuerdo cada vez que cierras los ojos, a quienes se fueron y jamás te quisieron, espero que encuentren un corazón donde dejar su tristeza. A los besos que siempre quise dar pero aún se mueren de ganas por unos labios a los que acariciar, a quienes te robaron el corazón y nunca te lo quisieron devolver, a quien comparte las horas del día y no pide nada, solo que la quieras un poquito, que tu tiempo sea el suyo y haya un hueco en tu vida donde poder recostar su cariño. A las mujeres que ponen del revés el mundo para que te quedes a su lado, a quien te mira a los ojos y sabes que la felicidad habita en sus caderas. A quien no llora pero el dolor de la ausencia le atraviesa el corazón a diario, a las mujeres que sin una palabra te lo dicen todo, que se recuestan en la memoria como musas inquietas que coquetean con el deseo, A las mujeres que no mienten, que nunca te engañan, que te besan con la verdad y no necesitas nada más. A las mujeres que te dicen que te aman pero tú sabes que nunca ha sido verdad, espero que sean felices en los límites de la eternidad, a las mujeres que escriben mentiras desde la soledad de una garita, espero, que algún día,  encuentren el amor de su vida. A quien una vez me regaló sus lágrimas pero nunca me dio su cariño, a los corazones tan fríos que no hay en el mundo pasión que pueda derretirlos, a las damas de noche que se marchitan cuando llega el día, a las pasiones desmedidas que no son capaces de alimentar una vida. 
     Feliz San Valentín a quien disfruta de un amor verdadero, a quien toma la mano de su pareja y el mundo se para, a quien te besa sin mediar una sola palabra, a quien es capaz de enfrentarse al mundo y gritar sin miedo un precioso "te quiero". Feliz San Valentín para aquellas mujeres que el amor es lo primero, que sacan las uñas y plantan cara al destino, que no son cobardes y arriesgan su corazón por conquistar tu cariño. Quiero felicitar a aquellas mujeres que se quedan cuando el mundo se hunde, que cuando la tormenta arrecia te tienden la mano, que no es necesario esperarlas porque siempre están a tu lado.
     Feliz San Valentín para todo aquel que esté enamorado, para todas aquellas mujeres que se merecen una miríada de besos, para todos aquellos corazones dispuestos a luchar por imposibles, para los que alguna vez amaron de verdad y para quienes esperan que llegue el amor de su vida.


FELIZ SAN VALENTÍN
A TODOS LOS CORAZONES ROTOS
    QUE HOY YA ESTÁN REPARADOS.
A TODAS LAS MUJERES QUE ESCRIBEN
LA PASIÓN CON LA SALIVA DE SUS LABIOS.
A QUIEN TE AMA SIN NINGUNA DUDA NI MIEDO
PARA TODAS AQUELLAS MUJERES QUE TÚ ERES LO PRIMERO.