Has vuelto, aunque tú no sabes que jamás te fuiste, que he convivido contigo cada día, que no he olvidado el placer de tu sonrisa, que me he despertado cada mañana con el dulce sabor de tu recuerdo enredado entre mis manos, que has sido mi refugio cuando la tristeza era mi amante de diario. Has vuelto de la nada tan hermosa como siempre, con esa belleza etérea que solo camina por los sueños, con el dolor que me dejaste y el amor que te llevaste de los recovecos de mi alma. Te miro como si nunca te hubiese visto, como si nunca te hubieses ido, como si hoy fuese ayer y te dejase con un beso en la puerta de tu casa, como si el amor nunca se hubiese acabado, como si los días aún estuviesen hechos de ti. Recuerdo como caminabas a mi lado, el perfume de tu cuerpo en cada paso, recuerdo como me mirabas y la vida se paraba, como me tomabas de la mano y sobraban las palabras. Has vuelto sin mediar una cálida disculpa, como si fuese ayer cuando decías que me amabas y con solo eso bastaba para construir un mundo perfecto de la nada, cuando las batallas terminaban con un helado compartido y las tardes nunca se acababan. Te he esperado tanto que perdí la cuenta de los días, tanto que mi corazón casi se olvido que te quería, tanto que pensé que ya jamás regresarías. He contado cada día, he pintado un mural en las habitaciones de la espera con todo el amor que poseía, con todos los momentos que una vez fueron nuestros y se marcharon contigo, con lo poco que dejaste aquel día que te marchaste. Te he amado tanto que nunca me importó pelear en tus batallas, enfrentarme al mundo con las manos vacías, con el corazón roto, con la tristeza por bandera. Nunca me importó morir de pena y vivir de prestado en tu corazón, y aunque sabía que nunca sería mío eso apenas me importó. Has vuelto, pero ignoras tantas cosas, la tristeza que oxida mis venas, el cariño que se muere por tus besos y los besos que habitan en el patio de recreo donde una niña me decía a diario lo mucho que me quería. No sabes nada de la soledad que me ha hecho tanta compañía, de las heridas que me dejaron tus besos y de las horribles cicatrices que afean mi felicidad. Y ahora que te miro, que contemplo de nuevo tu sonrisa, ahora que te tengo siento que no me muero por tus besos, que he esperado lo imposible y lo imposible ha tardado demasiado en hacerse realidad. Siento que mi vida continua vacía, que el paso del tiempo ha devorado nuestro amor, que una vez te amé tanto que no me importó el miedo que consumía tu corazón. Y ahora que te tengo, amor mío, he comprendido que ya no te necesito.
SIEMPRE FUISTE UN SUEÑO INALCANZABLE
INCLUSO CUANDO ESTABAS A MI LADO,
CUANDO ME MIRABAS Y TUS OJOS ME HABLABAN
CUANDO CADA UNO DE TUS GESTOS ME DECÍA QUE ME AMABAS.
SIEMPRE LO SUPE Y NUNCA ME IMPORTÓ
SOLO QUERÍA AMARTE UN RATITO NADA MÁS
MEDIR EL TIEMPO EN LOS LATIDOS DE TU CORAZÓN
CERRAR LOS OJOS E IMAGINAR QUE NUNCA TE IBAS A MARCHAR.






