miércoles, 10 de febrero de 2021

YO LA QUERÍA

Yo la quería,
sus ojos grandes, sus labios dulces.
Vivía en el aire, en las flores,
en las noches claras de luna llena.

Yo la quería,
sus manos inquietas, su piel morena.
Habitaba en el silencio, en las horas vacías,
en los besos que dan forma a la poesía.

Yo la quería,
su falda corta, sus piernas largas.
Moraba en el cielo, en la melancolía,
en los pecados que desnudan la vida.

Yo la quería,
su belleza rota, su mirada altiva.
Existía en el deseo, en la primavera,
en las promesas que perfuman la tristeza.

Yo la quería,
sus ósculos frugales, su alegría voraz.
Existía en los amaneceres, en la tardes serenas,
en los días que se mueren de pena.

Yo la quería,
sus pasos ausentes, su voz perdida.
Moraba en los sueños, en la felicidad,
en los recuerdos que viven en la soledad.

Yo la quería,
su pelo bruno, su pasión viva.
Habitaba en el agua, en el rocío de la mañana,
en las caricias que tocan el alma.

Yo la quería,
su tez limpia, su risa perenne.
Vivía en las tardes grises, en las palabras frías
en los amores que nunca terminan.


A VECES EL OLVIDO DEJA SUS RECUERDOS
ATADOS A AMORES QUE PASEAN POR EL PASADO.
A VECES LA MEMORIA SE REVELA
Y PARTE TRAS LAS HUELLAS DE AMORES ABANDONADOS.




martes, 9 de febrero de 2021

Una mujer es un poema que desprende belleza, un verso contenido en las delicadas curvas de su cuerpo, un delirio turbador de vocablos escritos en el efímero encuentro de unos labios que se comen a besos, un placer pasajero que se queda a vivir en la dulzura que desprenden los recuerdos. Una mujer es el elixir del que beben cada uno de tus sueños, un perfume que te lleva hasta el cielo y deja que la felicidad se recueste en la ternura que escribe su deseo.

Escribo sueños hechos palabras, poemas que se derriten en los labios de quienes los recitan, sentimientos que se desperezan en un trozo de papel, amores de paso que dejan su fragancia en unos versos que se recuestan en la cumbres de los sentimientos rotos. Te escribo a ti con cada palabra, con cada gesto, cada vez que cierro los ojos y recito tu ausencia.

viernes, 5 de febrero de 2021

DIARIO DE UN AMOR

A veces no valoramos toda la belleza que encierra la persona con la que convivimos a diario tan solo por pertenecer al mundo de lo cotidiano, su sonrisa escondida entre la almohada, sus bostezos mientras se despereza y saluda con desgana a la mañana. Escuchar como el silencio se llena con sus pasos, como pasa despacio por tu lado y te mira de soslayo, como su risa es el sonido que compone la banda sonora de un mundo perfecto. Los silencios que compartes y están hechos de momentos, esa mirada perdida que encierra una belleza tan efímera que basta un leve suspiro para romperla, los pases de modelos en pijama que terminan entre besos en la cama, el rubor que tinta sus mejillas cuando tus labios se posan en su cuello y ella te aparta con la mano porque siempre eres un incordio. Cuando entras en el baño y te echa a empujones pero su risa es un homenaje al amor incondicional, cuando la escuchas parlotear en otra habitación y dejas que su voz se acurruque en tus entrañas, cuando entras en casa y es el perfume de su cuerpo el que te arrebata una sonrisa. Las guerras diarias donde parece que el amor se derrumba pero basta un abrazo para firmar un armisticio, donde un simple "te quiero" es suficiente para poner fin a una era de conflictos, donde un beso es el principio de una paz duradera. 
A veces dejamos que los sueños escapen de las manos, que la vida de diario esconda todo el cariño que sentimos hacia esa mujer que camina a nuestro lado, que los pequeños detalles dejen de ser algo cotidiano, pero basta un mohín apenas perceptible, un beso que revolotea entre los labios, una sonrisa improvisada que se estampa en la mirada para recordar que el amor habita en el mapa descuidado de cada uno de sus rasgos, en la desnudez de las habitaciones vacías cuando su ausencia pasea por la memoria y la inunda de belleza, en los recuerdos donde sus besos derrotaron los momentos de tristeza, y es entonces cuando comprendes que la vida está hecha de ella y que no hay amor más real que el amor que se comparte cada día entre besos y tormentas, entre lágrimas y felicidad perecedera, entre dos corazones que comparten un destino.  


LOS BESOS SE SIRVEN EN EL DESAYUNO
CALIENTES, DULCES, INTENSOS,
BESOS QUE SE ENGENDRAN CADA DÍA
PARA ESCRIBIR POESÍA EN TU BOCA.


miércoles, 27 de enero de 2021

EN ALGÚN LUGAR

     Busco tus besos en el mapa gastado de los deseos rotos, tus palabras en los silencios que brotan del alma. La algarabía de los niños jugando mientras tu sonrisa me saludaba a diario, las miradas que hablaban solas y las despedidas que eran un "hasta mañana". Las horas que pasaban deprisa entre juegos y risas, las tardes que se hacían infinitas con un balón en las manos, las jugadas que dejaban un aroma tenue a felicidad compartida. Busco tu mano acariciando la mía, los partidos en pos de la gloria donde tus canastas eran la vida, los momentos pintados con tu más delicada sonrisa. El banquillo vacío donde tu soledad era mi compañía, los croissants sin chocolate que compartíamos a medias, las fórmulas matemáticas que dibujaban la trigonometría. Busco esos gestos pequeños que daban sentido a la vida, los desafíos lanzando triples donde la victoria solo era una excusa, las derrotas bañadas en lágrimas y las victorias que me llenan de orgullo. Las noches en vela antes de cada partido, tu imagen creando poesía en un campo de baloncesto, las canastas falladas y tu mirada pidiendo indulgencia. Busco ese instante donde te cambiabas de ropa, el momento en el que termina un partido y me abrazas sin mediar ni una sola palabra, las conversaciones banales que nos llevaban hasta tu casa. Los entrenamientos donde la derrota era una tragedia y la victoria un colmo de burlas, la competitividad que te hace ser tan especial y esa forma tuya que tienes de mirar, la profe rodeada de niños enmarcada en la tenue luz del atardecer y la sonrisa que ilumina el pabellón cuando tú entras en él. Busco ese gesto imperceptible que acapara un mundo, las tardes de los viernes cuando el tiempo se detenía en cualquier pabellón, las mañanas de los sábados donde la felicidad corría por la pista de juego.
El mundo se ha llenado de silencios, de ausencias impuestas que dejan un vacío amargo en el corazón, pero cuando cierro los ojos es tu voz la que escucho y cuando paseo por el jardín de mis recuerdos es tu belleza la que me acompaña a diario. Tú has hecho del baloncesto el deporte más bello, has hecho que este juego se convierta en un sueño eterno.


EN ALGÚN LUGAR DEL TIEMPO
VOLVERÉ A ENCONTRARME CON TU SONRISA
CON LOS PASES OLVIDADOS Y LOS BESOS NUNCA DADOS.
EN ALGÚN LUGAR DEL TIEMPO
VOLVEREMOS A JUGAR UN UNO CONTRA UNO
COMO SI EL TIEMPO JAMÁS HUBIESE PASADO,
COMO SI SOLO IMPORTASE EN ESE INSTANTE
TUS CANASTAS, TU SONRISA Y UN BALÓN,
COMO SI EL MUNDO ENTERO SOLO FUESEMOS TÚ Y YO.


lunes, 18 de enero de 2021

Se acurrucó en el corazón y dejó que el tiempo pasase sin prisa, que el amor madurase despacio, que los besos se hiciesen adultos y las caricias descubrieran su cuerpo. Dejó que su corazón latiese deprisa y la pasión se consumiera en el placer que desprendían sus labios, que las miradas se hiciesen promesas y las palabras engendraran silencios eternos.

Deja que tus besos viajen a lugares prohibidos, que tus manos escriban caricias en la piel del destino. Deja que las noches nunca terminen y las lágrimas se sequen deprisa, que los sueños no sean quimeras y el amor no se muera de pena. Deja que te abrace sin pronunciar una sola palabra, que esta noche sea una oda entonada a la belleza que desprende tu cuerpo. Deja que la pasión se recueste a tu lado que para cuando el alba bostece solo nos quedará el pasado.