jueves, 31 de julio de 2014

BUENOS DÍAS, TRISTEZA

Buenos días Tristeza, de ti me he enamorado. 
He caminado por el afilado filo de la desesperación. He bebido de placeres que nunca saciaron mi sed de amor. He luchado en batallas de sexo donde he perdido hasta mi corazón. Me enamoré de la tristeza, y en sus labios resecos dormí tanto tiempo que no quise la alegría de las promesas que me visitaban a diario. Cuando amas poco importan los defectos,  las injurias, la ira que camina altiva por los corazones que se mueren de pena y nadie quiere salvarlos. He paseado por alcobas tan frías que ni los besos más cálidos lograron calentar mi alma. He mirado a los ojos de pasiones que morían hastiadas de mentiras. He abrazado sueños que no eran otra cosa que horribles pesadillas. Cuando amas el tiempo se hace instantes, la necesidad se hace apetito y la premura torna en dulce ternura. Hay amores varados en deseos tan oscuros que cuando lloran el día se hace noche y no hay lugar en el mundo donde hallar consuelo. He navegado por mares hechos de belleza infinita donde cada mirada era un velero que surcaba la dicha. He seducido a amores imposibles, y cuando yacía en sus brazos me dí cuenta que eran amores vacíos, sin alma ni corazón. Me enamoré de la Tristeza, no le pregunté la edad ni sus deseos, solo la abracé y mientras cerraba los ojos me perdí en cada uno de sus besos amargos. He llorado pena hecha de dulce melancolía. He paseado por hímenes que sabían a gloria pero nunca estaban satisfechos. He admirado mujeres tan hermosas que su sola mirada engendraba orgasmos, que cuando te tocaban ya nada mas importaba. Me enamoré de la Tristeza, me encontré en la cama de la alegría y rechacé sus favores solo por cobardía, tan solo por no engañar a un amor que siempre me mentía. Me enamoré de la Tristeza, viví en su pecho y en su esperpéntico lecho perdí mi virginidad. La amé como solo se ama una vez, y cuando, una vez, quise besarla me di cuenta que sus besos besaban al primero que la admiraba, y con toda la amargura que yacía en mi ser me marché para no perecer de angustia y locura. He soñado con corazones tan cálidos que con solo tocarlos los anhelos se morían de envidia. He flirteado con el deseo y cuando por fin conquisté su pasión me di cuenta que no albergaba ilusión. He bailado con miradas tan limpias que después de hacerles el amor comprendí que la felicidad no existe, solo el éxtasis de los momentos sublimes. Me enamore de la Tristeza, pero un día, tal como hoy, me di cuenta que su amor era fingido, que sus abrazos estaban hechos de fina amargura, y que sus caricias no destilaban frágil locura, y me marché para no regresar, para vagar por corazones hechos con los sueños que siempre quise besar, y mi tristeza, celosa, nunca me dejó tocar.

miércoles, 30 de julio de 2014

Vuelvo a la soledad de una vida abatida por las dudas de las personas a las que amo. Caminaré por el silencio de unos labios que han traicionado una devoción absoluta. La tristeza se ha aferrado a mis entrañas con los garfios de la estupidez y siento un nudo en el alma que me está ahogando a cada instante. Prefiero la soledad de mi retiro a las palabras desgarradas de amores que devoran el olvido y lo escupen a la eternidad.

martes, 29 de julio de 2014

Anoche paseaba solo, por la inmensidad de un cielo plagado de promesas hechas de luz. Andaba buscando corazones solitarios que se dejaran besar. Paseaba por la oscuridad de sueños que nadie quería tocar. Cerré los ojos y te vi. Un sueño hecho de espuma de mar y brisa del este donde recostar mi cabeza y comenzar a soñar.

lunes, 28 de julio de 2014

Los momentos no se buscan, llegan cuando menos te lo esperas, y a veces se quedan para siempre.

domingo, 27 de julio de 2014

MUJER FATAL

Las lágrimas recorrían sus mejillas, riachuelos cristalinos de tristeza horadando las promesas de una era moribunda. Recostó su cabeza en la almohada mientras el tiempo se deslizaba entre las hebras de la necesidad. Se sentía sola; ella que había seducido a tantos hombres había sido seducida por la edad, y el paso de los años habían dejado la impronta de un amante al que nadie puede seducir. Su cuerpo aún era un estanque de aguas tranquilas, donde poder saciar los deseos, y escribir con orgasmos poemas hechos de suspiros eternos. La belleza es un don efímero que ahoga corazones sin importar la edad, pero cuando se marchita solo hay un corazón que se muere de olvido. No hay mayor tristeza en el mundo que el declive de una mujer fatal, cuando el tiempo desahucia su belleza y solo quedan rescoldos de un deseo que se asfixia en los senderos que dibujan sus arrugas. Lloraba por todos los amantes que se fueron, por los amores que solo se quedaron a dormir pero no quisieron vivir en su cálida belleza, por los orgasmos que lamían sus noches pero nunca compartían sus días. Vivió de sus encantos, alimentó al mundo con ellos, rompió corazones con cada una de sus miradas, y cercenó ilusiones con la impunidad que le otorgaba su atractivo. Ahora en la soledad de su alcoba, solo las lágrimas le hacían compañía, una cama vacía y un corazón solitario, es lo único que le quedaba en la vida.


HAY BESOS QUE CURAN
MIRADAS QUE MATAN,
CARICIAS QUE VIVEN,
POR SIEMPRE, EN EL ALMA.
HAY SUEÑOS QUE MUEREN
PORQUE NADIE LOS PERSIGUE,
QUE HABITAN EL OLVIDO
HASTA EL FIN DE SUS DÍAS.

sábado, 26 de julio de 2014

Siento como la felicidad se agarra a mi corazón cuando te miro, y tus labios se expanden como las alas de una mariposa, y una sonrisa vuela en tu rostro como un suave aleteo que perfuma el tiempo con colores vivos y eternos. La belleza suspendida en el aire revoloteando en el cielo que conforma el deseo. Entonces con pausada delicadeza se posa en mis labios y bebe el néctar de un amor prohibido.

viernes, 25 de julio de 2014

SUEÑOS HERIDOS

Cambié mis sueños por los tuyos, sin un atisbo de duda, sin un momento de miedo, porque solo quería vivir en tus sueños, formar parte de ellos. Regalarte la felicidad de convertir todos esos sueños en una dulce realidad. Nunca me importó dejar que mis sueños se perdiesen en los caminos que dibuja el tiempo porque era feliz en los tuyos, porque cada sueño que se cumplía era un canto de sirenas que ululaba en mi corazón, porque sí tú eras feliz yo también lo era. Nunca lo entendiste, nunca lo apreciaste, nunca llegaste a creer que tus sueños eran los míos, y por dejar de soñar me dejaste de querer, y por dejar de quererme yo lucho por poder olvidarte. Aún puedo sentir como tus sueños corren por las entrañas del pasado y se aferran a mi devoción, pero ya no son míos. En algún lugar de ese camino que recorríamos juntos dejaron de ser míos, no porque yo lo quisiera así, fue porque tú me los robaste y los hiciste solo tuyos. Me enviaste una orden de desahucio que me expulsaba de todos tus sueños para siempre, sin explicaciones, sin remordimientos, sin un plazo para que pudiese recoger mis ilusiones y me marchase sin tristezas. Viví en tus sueños tanto tiempo que olvidé los míos, que tuve que salir por los senderos de la vida a buscarlos porque estaban esparcidos por el mundo buscando un dueño que los hiciese suyos, y vagué por mundos hechos de dudas donde nadie era feliz, por paraísos donde las sonrisas sabían a nostalgia y los sueños se morían de pena en las calles, pero no los encontré porque no quería irme de los tuyos, no quería encontrar mis sueños y dejar que los sueños por los que luché tanto se perdiesen para siempre como si nunca hubiesen existido. Si no quieres no puedes olvidar, si no quieres no puedes encontrar tus sueños aunque los tengas delante, y yo no quería que los míos volviesen a mi corazón porque eso significaba la muerte de los tuyos. Que tristeza cuando, por fin, un día del mes de abril los encontré. Sucios, heridos, harapientos, al borde de la inanición, pero vivos. Los tomé en mi regazo como a esa niña que siempre soñé, y mientras mis labios les regalaban la ternura de mis besos los vi renacer, abrir los ojos un poquito, y devolverme la sonrisa que tú me quitaste. Sí, eran mis sueños y volvían a estar junto a mí, eran mis sueños traicionados que me ofrecían el perdón, que nada más verme sabían que la vida volvía a nacer, que había un nuevo comienzo, y que ellos eran el principio de algo que una vez se fue porque, tú no lo sabes, pero cambié mis sueños por los tuyos, y casi dejo que los míos se mueran de olvido en un corazón que nunca fue mío. Ahora que vivo en mis sueños, que sonrío cada mañana, ahora lucho a diario porque mi sueños se cumplan y nada me vuelva a hacer daño.